En nuestros días, el enfoque en la comunicación se ha centrado principalmente en la interacción con los demás, en cómo coordinarnos, diseñar acuerdos y ejercer influencia. Sin embargo, en este artículo daremos un giro al tema de la conversación, enfocándonos en la comunicación interna, la cual desempeña un papel crucial en el auto liderazgo y el bienestar personal. Comprender cómo funcionan nuestros pensamientos y estados de ánimo nos permite gestionarlos de manera efectiva y promover una salud mental óptima.

 

Tomando como referencia la filosofía estoica, podemos adoptar la idea de que lo que sucede externamente no define quiénes somos, sino cómo reaccionamos ante esos sucesos. Esta perspectiva nos brinda un espacio para gestionar nuestros estados de ánimo y pensamientos, así como para examinar el significado que les atribuimos.

¿Qué tan útil es este pensamiento?
¿Qué valor le estoy dando a lo que está ocurriendo en este momento?

 

Un aspecto interesante es la evolución de nuestros pensamientos y conversaciones internas. Se cree que en un principio, cuando éramos cazadores, la comunicación era fundamental para coordinar acciones. Pero llegó un momento en que nos encontramos solos y nos preguntamos: “¿Dónde está el mamut?”, y escuchamos una respuesta dentro de nosotros mismos. Así nació el diálogo interno, el hablarnos a nosotros mismos. Nos convertimos en nuestros propios guías, lo cual nos otorgó libertad y la capacidad de autorregularnos.

La libertad radica en ese punto en el que podemos tener un diálogo interno, dándonos órdenes y orientándonos hacia ciertas direcciones. Nos convertimos en nuestros propios padres idealmente, y esto se conoce como el vuelo de la inteligencia. Nuestra capacidad de pensar acerca de cómo pensamos es lo que nos permite regular nuestra mente y comportamiento.

Es importante mencionar que la autorregulación comienza desde la infancia. A medida que crecemos, pasamos de la obediencia a la libertad, de seguir instrucciones externas a darnos órdenes internas. Esto nos brinda la oportunidad de observar nuestras propias acciones y pensamientos, y evaluar su utilidad y efecto en nuestra vida.

“Es fascinante cómo nosotros podemos regular nuestro pensamiento, “jalarnos” de una situación y mirar la situación desde afuera”

-Omar Salom-

 

Al desarrollar la autorregulación, podemos preguntarnos qué podemos hacer en cualquier circunstancia. En lugar de culpar a otros por los problemas, asumimos la responsabilidad de nuestro propio comportamiento y nos cuestionamos cómo estamos interpretando los eventos. También podemos utilizar la imaginación para observar nuestras interacciones desde una perspectiva externa, evaluando la calidad de nuestras conversaciones internas.

La autorregulación nos permite modificar lo que está ocurriendo en nuestra interacción con los demás. Además, recordemos que las batallas siempre se ganan en la tienda del “yo”. Es decir, necesitamos autorregularnos antes de enfrentarnos al mundo exterior y a los demás. La clave no solo radica en cómo reaccionamos ante la reacción de los demás, sino en cómo reaccionamos ante nuestra propia reacción a la respuesta de los demás. Siempre estamos a un paso de la transformación, simplemente necesitamos dar un paso atrás, reflexionar y usar los conceptos que hemos discutido.

Si deseas profundizar en estos temas y explorar más sobre el auto liderazgo y la autorregulación, te recomiendo leer a autores como Daniel Goleman, Michael Hall, John C. Maxwell, entre otros.

La clave no es cómo reacciono a la reacción del otro solamente, sino cómo reacciono frente a mi reacción, a la reacción del otro”

-Omar Salom-